Pautas básicas para una atención gastronómica inclusiva
1. Haz fácil la llegada, porque poder anticipar, crea confianza
→ Muestra fotos reales del acceso, entrada y aseos.
→ Indica si hay escalones, rampas o ascensor.
→ Señaliza claramente el recorrido dentro del local.
2. Información clara para todas las personas, porque entender el menú, es parte de disfrutarlo
→ Incluye carta accesible (digital, audio o macro-caracteres).
→ Señala alérgenos de forma visible.
→ Usa lenguaje sencillo y descripciones claras de los platos.
3. Espacios cómodos y flexibles, porque el espacio, también comunica inclusión
→ Deja espacio suficiente entre mesas.
→ Facilita zonas para sillas de ruedas, carritos o perros de asistencia.
→ Evita obstáculos innecesarios en los recorridos.
4. Trato cercano y respetuoso, la mejor atención, es la que respeta la autonomía
→ Pregunta antes de ayudar: “¿Necesitas apoyo? ¿Cómo te puedo ayudar?".
→ Dirígete siempre a la persona, no a su acompañante.
→ Trata con naturalidad, sin sobreproteger.
5. Comunicación accesible, porque comunicarse bien, es incluir mejor
→ Habla claro y de frente, puede ser que alguien se apoye en la lectura de tus labios.
→ Apoya la información con gestos o escritura si es necesario.
→ Ten paciencia y escucha activamente.
6. Pequeños detalles que marcan la diferencia
→ Iluminación adecuada y sin deslumbramientos.
→ Reduce ruidos excesivos cuando sea posible.
→ Ofrece alternativas (por ejemplo, pajitas, cubiertos adaptados, y avisa de su disponibilidad).
7. Compromiso continuo, porque ser accesible, es un camino, no un destino
→ Escucha a tus clientes y aprende de sus necesidades.
→ Forma a tu equipo en atención inclusiva.
→ Mejora poco a poco: cada cambio suma.
"Un espacio accesible no solo recibe a más personas, crea mejores experiencias para todas ellas."
